Carlo Crivelli – Madonna della Candeletta
Ubicación: Pinacoteca di Brera, Milano.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
Comentarios: 1 Ответы
Восхитительный художник эпохи раннего Возрождения! Я 60 лет не знал о его существовании...
No se puede comentar Por qué?
La figura femenina se presenta enmarcada por una profusa guirnalda de frutas y hojas verdes, dispuesta en forma de arco. Esta exuberancia vegetal no es meramente ornamental; alude a la fertilidad, la abundancia y el paraíso terrenal, elementos recurrentes en la iconografía religiosa del periodo. La corona que lleva la mujer refuerza su estatus elevado, sugiriendo una conexión con lo divino.
El vestido de la figura femenina, oscuro y adornado con motivos dorados, contrasta con la luminosidad de su rostro y el brillo de las frutas. Esta contraposición visual acentúa la importancia de la figura central y dirige la atención del espectador hacia ella. La base sobre la que se asienta la composición es un pedestal marmóreo, que eleva a los personajes y les confiere una mayor solemnidad.
En la parte inferior izquierda, se aprecia una pequeña vela encendida en un candelabro, cuyo resplandor ilumina tenuemente el espacio circundante. Este detalle, aparentemente menor, introduce una nota de misterio y simbolismo. La luz de la vela puede interpretarse como una representación de la fe, la esperanza o la iluminación espiritual.
La pintura exhibe una marcada atención al detalle en la representación de las texturas: la suavidad de las telas, el brillo de los metales, la rugosidad de las frutas y la delicadeza de las hojas. La paleta cromática es rica y vibrante, con predominio de tonos dorados, verdes y azules, que contribuyen a crear una atmósfera de recogimiento y devoción.
Más allá de su valor religioso, esta obra puede interpretarse como una reflexión sobre la maternidad, la protección y el amor incondicional. La serenidad del rostro de la mujer y la confianza del niño sugieren un vínculo profundo y armonioso, que trasciende lo terrenal para alcanzar una dimensión espiritual. El conjunto transmite una sensación de paz y esperanza, invitando a la contemplación y al recogimiento interior.