Edvard Munch – img663
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática es cálida y terrosa, dominada por tonos ocres, marrones y rojos apagados. Esta elección contribuye a crear un ambiente opresivo y algo melancólico. La luz, difusa y poco definida, modela las figuras sin ofrecer contrastes marcados, lo que acentúa la sensación de misterio y ambigüedad.
El espacio circundante es escaso y delimitado por paredes de tonalidades similares a las de las figuras, reforzando la idea de un lugar cerrado y privado. En el fondo, se distingue una pintura enmarcada, cuyo contenido permanece oculto, añadiendo otra capa de enigma a la escena. Las cartas sobre la mesa, con sus colores vibrantes, son los únicos puntos focales que rompen con la monotonía cromática del resto de la composición.
Más allá de la representación literal de un juego de cartas, esta pintura parece explorar temas como la soledad, la introspección y la fragilidad humana. La expresión en los rostros de las mujeres sugiere una mezcla de concentración, resignación y quizás, una leve tristeza. El contexto del juego podría interpretarse como una metáfora de la vida misma: un conjunto de decisiones aleatorias que moldean el destino de cada individuo. La ausencia de interacción entre las figuras, su aislamiento mutuo, refuerza la idea de una existencia marcada por la incomunicación y la introspección individual. La obra invita a la reflexión sobre la condición humana y la complejidad de las emociones internas.