Edvard Munch – Death in the Sickroom
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Comentarios: 1 Ответы
какая безысходность...
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La escena representada se desarrolla en el interior de una habitación, presumiblemente un dormitorio o sala de enfermos. El espacio está dominado por tonos terrosos y verdosos apagados, creando una atmósfera densa y melancólica. La luz parece difusa, sin fuentes claras que iluminen directamente a los personajes.
En primer plano, se observa a una mujer sentada con la cabeza inclinada hacia abajo, las manos entrelazadas en un gesto de desesperación o recogimiento. Su vestimenta oscura sugiere luto o solemnidad. Detrás de ella, dos mujeres permanecen de pie, observando en silencio hacia el lecho que no es completamente visible, pero se intuye su presencia por la sábana blanca arrugada sobre la cama. Una de ellas tiene una expresión serena, casi ausente; la otra parece mostrar cierta inquietud.
En el fondo, a la izquierda, un hombre inclinado contra la pared transmite una sensación de abatimiento y soledad. A la derecha, otra figura femenina se encuentra cerca de lo que podría ser una ventana o puerta, con la mano en la mejilla, posiblemente en señal de dolor o preocupación. Un anciano, también vestido de negro, cubre su rostro con las manos, un gesto universal de duelo.
La composición es notablemente estática y carente de dinamismo. Las figuras parecen aisladas unas de otras, a pesar de compartir el mismo espacio. La ausencia de detalles en los rostros y la simplificación de las formas contribuyen a una sensación de generalidad, sugiriendo que no se trata de un retrato específico sino más bien de una representación arquetípica del sufrimiento ante la muerte.
El cuadro evoca temas como la fragilidad de la vida, el dolor inevitable de la pérdida y la soledad inherente al proceso de duelo. La paleta de colores sombríos y la atmósfera opresiva refuerzan estos sentimientos. El retrato en la pared, aunque pequeño e indistinto, podría interpretarse como un recordatorio de la fugacidad del tiempo y la inevitabilidad del destino final. La disposición de los personajes sugiere una jerarquía implícita: el dolor más intenso se concentra en primer plano, mientras que las figuras posteriores parecen representar diferentes grados de aceptación o resignación ante la tragedia.