Edvard Munch – img723
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
Comentarios: 8 Ответы
ASESINO DE MARAT
Con la cabeza envuelta en una toalla,
sale de la bañera, húmeda.
En la bañera, la sangre salpicó como una ola
sobre la losa del suelo, diluida
por el agua caliente.
Aquí está él, el asesino charlatán,
que prometía felicidad a las masas.
La sangre fluyó en un torrente.
Y durante muchos, muchos meses,
la historia conservará
el nombre del asesino de Marat.
El mal es excesivamente rico,
a diferencia de Aonid.
Joder, si esto es una pintura sobre la pérdida de la virginidad, ¿por qué hay tanto sangre? Es una tontería...
Por cierto, Munch pintó vampiros muy a menudo. Quizás en este cuadro ella mató a ese hombre.
Si ella lo mató, ¿por qué la sangre no está cerca del hombre, sino en una esquina del sofá? El artista es simplemente un neurótico.
¿Esta pintura tiene un título?
La joven Charlotte Corday apuñaló a Marat. Marat me recuerda sospechosamente a Stalin.
De hecho, Marat fue apuñalado en la bañera. Así que la versión de la vampiresa es más probable.
¡Qué asesinato! ¿No ven que ella simplemente tiene su período menstrual?
No se puede comentar Por qué?
La obra presenta una escena perturbadora y cargada de simbolismo. En primer plano, se distingue una figura femenina desnuda, erguida y con la mirada fija al espectador. Su piel exhibe tonalidades pálidas, casi enfermizas, contrastando con su cabello rojizo que enmarca un rostro demacrado. La postura es rígida, carente de gracia o sensualidad; más bien sugiere una vulnerabilidad extrema.
A su izquierda, yace un cuerpo masculino recostado sobre lo que parece ser una cama o superficie similar. Su figura está distorsionada, con rasgos apenas esbozados y cubierto por manchas rojizas que evocan sangre o heridas. La disposición del cuerpo transmite inercia y derrota.
En el lado derecho de la composición, se observa un cuenco con frutas –manzanas principalmente– junto a una criatura oscura e indefinida, posiblemente un animal o figura fantasmagórica. Este elemento añade una atmósfera inquietante y misteriosa.
El fondo es oscuro y caótico, construido mediante pinceladas rápidas y colores sombríos que intensifican la sensación de angustia y desesperación. La paleta cromática se centra en tonos terrosos, ocres, rojos y azules oscuros, contribuyendo a un ambiente opresivo.
La pintura parece explorar temas relacionados con la muerte, el dolor, la sexualidad y la fragilidad humana. La desnudez de la figura femenina podría interpretarse como una representación de la vulnerabilidad ante la pérdida o el sufrimiento. El cuerpo masculino inerte sugiere la presencia de la enfermedad, la violencia o la decadencia física. Las frutas, tradicionalmente asociadas con la fertilidad y la abundancia, contrastan fuertemente con la atmósfera general de desolación, pudiendo simbolizar una promesa incumplida o un paraíso perdido.
La ausencia de detalles precisos y el uso de formas distorsionadas sugieren que el autor no busca representar una escena realista, sino transmitir emociones intensas y estados psicológicos perturbados. La obra se caracteriza por su expresividad visceral y su capacidad para evocar sentimientos de angustia, soledad y desesperación en el espectador.