Edvard Munch – At the Holstentor
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La obra presenta una escena portuaria bajo un cielo nublado y difuso. En primer plano, se distingue una sección de embarcación, posiblemente parte de un muelle o barco, con pinceladas gruesas que sugieren madera desgastada y reflejos en el agua. El agua misma es un elemento central; su superficie ondulante captura la luz del cielo y los objetos circundantes a través de reflejos distorsionados y vibrantes.
El centro de la composición está dominado por varios barcos, representados con una técnica expresionista que enfatiza la forma sobre el detalle preciso. Se perciben embarcaciones de diferentes tamaños, algunas amarradas al muelle, otras posiblemente en movimiento. La paleta de colores es predominantemente fría, con tonos azules, grises y verdes que evocan una atmósfera melancólica y húmeda.
En el fondo, se observa un edificio imponente con dos torres puntiagudas de color rojo ladrillo, que contrasta con la vegetación circundante y los edificios más bajos de tonalidades ocres y marrones. La presencia de esta estructura arquitectónica sugiere un lugar de importancia histórica o cultural.
La pincelada suelta y enérgica a lo largo de toda la obra transmite una sensación de dinamismo y movimiento, así como una impresión subjetiva del paisaje. No se busca una representación realista, sino más bien una interpretación emocional de la escena portuaria. La luz tenue y los reflejos fragmentados contribuyen a crear un ambiente brumoso y enigmático.
Subtextos potenciales:
La pintura podría interpretarse como una reflexión sobre el paso del tiempo y la transformación de los paisajes urbanos. Los barcos, símbolos de comercio y conexión con otros lugares, sugieren la actividad humana y su impacto en el entorno natural. La atmósfera melancólica y la luz difusa podrían evocar sentimientos de nostalgia o soledad. El contraste entre la solidez de la estructura arquitectónica y la fluidez del agua podría simbolizar la tensión entre lo permanente y lo efímero. En general, la obra parece capturar un momento fugaz en el tiempo, impregnado de una sensación de quietud y contemplación.