Edvard Munch – img685
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La composición presenta una figura humana envuelta en un abrazo consigo misma. El autor ha empleado una técnica de grabado que enfatiza el contraste entre luces y sombras, creando una atmósfera densa y opresiva. La figura se sitúa en primer plano, ocupando casi toda la extensión del marco, lo cual intensifica su presencia y aislamiento.
El rostro, aunque visible, está marcado por la angustia; los ojos cerrados y la inclinación de la cabeza sugieren un profundo sufrimiento interno. Las manos se aferran al cuerpo con fuerza, como buscando protección o contención. La vestimenta, indistinguible en detalle debido a las líneas sinuosas del grabado, parece fundirse con el entorno, reforzando la idea de una soledad abrumadora.
El fondo no está definido; consiste en un conjunto de líneas verticales y onduladas que evocan una sensación de movimiento caótico o incluso de encierro. Estas líneas parecen comprimir a la figura, acentuando su vulnerabilidad y desesperación. La ausencia de elementos contextuales impide identificar el origen específico del dolor representado, lo cual le confiere un carácter universal.
La obra transmite una fuerte carga emocional. Se percibe una profunda melancolía, posiblemente relacionada con sentimientos de alienación, soledad existencial o crisis personal. El abrazo autoprotector puede interpretarse como un intento fallido de encontrar consuelo en uno mismo ante la adversidad. La técnica utilizada, con sus líneas angulosas y contrastes marcados, contribuye a generar una atmósfera inquietante y angustiosa que invita a la reflexión sobre la condición humana y el peso del sufrimiento individual.