Félix Édouard Vallotton – Madame Vallotton and her Niece, Germaine Aghion
Ubicación: Art Institute, Chicago.
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A sus pies, una niña pequeña, vestida con un atuendo rosado, se encuentra absorta en una actividad aparentemente trivial: dispersar papeles o confeti sobre la alfombra oriental. Este gesto infantil introduce un elemento de movimiento y vitalidad que rompe con la quietud impuesta por la figura femenina. La luz tenue, proveniente de una fuente no visible, ilumina parcialmente a la niña, acentuando su presencia y creando un juego de sombras que contribuye a la atmósfera enigmática del conjunto.
El fondo está definido por una pared igualmente revestida de terciopelo rojo, cuya superficie lisa y uniforme parece absorber la luz, intensificando la sensación de opresión. Una chimenea decorada con azulejos policromados ofrece un contraste visual, aunque su presencia no alivia la atmósfera general de introspección melancólica. Un espejo sobre la chimenea refleja fragmentos del espacio, sugiriendo una multiplicidad de perspectivas y una posible falta de claridad en las relaciones interpersonales.
La composición se caracteriza por una marcada asimetría: la mujer ocupa el lado izquierdo del cuadro, mientras que la niña y los objetos dispersos concentran la atención en el lado derecho. Esta distribución desequilibrada refuerza la impresión de incomodidad y tensión subyacente.
Más allá de la representación literal de una escena familiar, esta pintura parece explorar temas como la soledad, la alienación y la complejidad de las relaciones humanas. La mujer, inmersa en su propio mundo interior, se muestra distante e inaccesible, mientras que la niña, ajena a la atmósfera emocional que la rodea, encarna una inocencia despreocupada que contrasta con el peso del silencio. El uso restringido de la luz y los colores intensos contribuyen a crear un ambiente opresivo y sugerente, invitando al espectador a reflexionar sobre las dinámicas ocultas que se esconden tras la apariencia de normalidad doméstica.