Félix Édouard Vallotton – Landscape in Normandy in the evening light
Ubicación: Private Collection
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El primer plano está constituido por un extenso terreno, probablemente un cultivo o pastizal, representado con pinceladas horizontales que sugieren la vastedad del espacio y la textura del suelo. La tonalidad predominante es ocra, con matices dorados que reflejan los últimos rayos de sol. En el centro del campo, una cerca rústica se alza como un elemento divisor, aunque su función parece más simbólica que práctica; no delimita un territorio claramente definido, sino que se integra en la sensación general de quietud y aislamiento.
La silueta oscura de árboles, probablemente chopos o álamos, se proyecta sobre el cielo crepuscular, actuando como una barrera visual entre el observador y el horizonte. Su contorno irregular y su densidad impiden una visión clara del paisaje que se encuentra detrás, intensificando la sensación de misterio y lejanía. La luz, aunque tenue, irradia desde el punto donde los árboles se encuentran con el cielo, creando un halo anaranjado que contrasta con los tonos rosados y violáceos que tiñen las nubes.
El cielo es quizás el elemento más expresivo de la obra. La paleta cromática es rica en matices suaves: rosa pálido, violeta intenso, naranja quemado. No se trata de una representación literal del cielo, sino de una interpretación subjetiva de su estado anímico. La ausencia casi total de detalles y la suavidad de las pinceladas contribuyen a crear una atmósfera onírica y contemplativa.
Subtextualmente, el cuadro evoca sentimientos de soledad, introspección y nostalgia. La vastedad del paisaje, la quietud del ambiente y la luz crepuscular sugieren un momento de transición, un instante suspendido entre el día y la noche, entre la esperanza y la melancolía. La cerca, aunque modesta, puede interpretarse como una metáfora de las barreras que nos separan del mundo exterior o de nuestros propios límites internos. La ausencia de figuras humanas refuerza la sensación de aislamiento y enfatiza la importancia del paisaje como protagonista principal. En definitiva, se trata de una obra que invita a la reflexión sobre la naturaleza efímera de la existencia y la belleza melancólica del mundo rural.