William Charles Thomas Dobson – Portrait of a Family, Probably that of Richard Streatfeild
Ubicación: Yale Center for British Art, Paul Mellon Collection, New Haven.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
Aquí se observa un retrato de grupo que presenta a una pareja adulta acompañada por dos niños pequeños. La composición se articula en torno a la figura central del hombre, quien mira directamente al espectador con una expresión serena y ligeramente melancólica. Su atuendo, formal y oscuro, contrasta con el blanco de su encaje, enfatizando su posición social y económica. A su lado, la mujer, igualmente vestida de negro, mantiene una postura más contenida, con una mirada que parece dirigirse hacia un punto indefinido fuera del marco.
Los niños, uno a cada lado de los padres, aportan una nota de vitalidad y juventud al conjunto. El niño, con el cabello rojizo y una expresión curiosa, se aferra a un pequeño papel o documento, cuyo significado permanece ambiguo. La niña, más cercana a la madre, muestra una mirada sombría que introduce una sutil tensión en la atmósfera general.
El fondo de la pintura es particularmente significativo. Una cortina pesada y oscura delimita el espacio a la izquierda, mientras que a la derecha se aprecia un muro ruinoso sobre el cual descansan tres calaveras. Esta inclusión de memento mori –recordatorio de la muerte– introduce una dimensión subyacente de reflexión sobre la fugacidad de la vida y la inevitabilidad del destino. La yuxtaposición entre la prosperidad representada por la familia y la presencia macabra de las calaveras sugiere una meditación sobre la vanidad terrenal y la importancia de la moralidad frente a la muerte.
La iluminación, con sus contrastes marcados entre luces y sombras, contribuye a crear un ambiente de solemnidad y dramatismo. La técnica pictórica, con pinceladas sueltas y texturas ricas, sugiere una búsqueda de realismo que va más allá de la mera representación física, intentando captar la esencia psicológica de los personajes.
En definitiva, el retrato no es simplemente una celebración de una familia próspera; es una reflexión sobre la vida, la muerte y el lugar del individuo en un universo transitorio. La presencia de los memento mori eleva la obra a un nivel simbólico más profundo, invitando al espectador a contemplar su propia mortalidad y a valorar lo efímero de la existencia terrenal.