Brothers Limbourg – Limbourg Jean Les Tres Riches Heures Du Duc De Berry Mai
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En lo alto, una arquitectura celeste en arco domina la parte superior de la composición. Dentro de este marco, se aprecia un cielo nocturno salpicado de estrellas y signos zodiacales, con una luna radiante que irradia su luz sobre el grupo principal. Esta superposición del reino celestial con el terreno terrenal sugiere una conexión entre lo divino y lo mundano, o quizás una alegoría del paso del tiempo y la influencia de los astros en la vida humana.
El cortejo está liderado por una figura central montada en un caballo blanco, presumiblemente de alto rango, ataviado con ropajes opulentos que denotan su posición social. A su alrededor, se despliegan otros personajes: músicos tocando trompetas y tambores, damas elegantemente vestidas, y caballeros armados, todos participando en la celebración. La disposición de los personajes sugiere una jerarquía social clara, con el líder central ocupando un lugar prominente.
La atención al detalle es notable; desde las texturas de las telas hasta la representación individualizada de cada rostro, todo contribuye a crear una atmósfera de riqueza y refinamiento. El paisaje, aunque idealizado, está lleno de detalles realistas que sugieren una profunda observación de la naturaleza. Se percibe un cuidado especial en la representación de los animales, tanto domesticados como salvajes, que interactúan con el grupo principal.
Subyacente a la celebración aparente, se intuyen posibles interpretaciones alegóricas. La presencia del armiño, símbolo de castidad y nobleza, podría aludir a las virtudes del líder o de la corte en general. El paisaje primaveral, asociado con el renacimiento y la fertilidad, podría simbolizar la prosperidad y la abundancia. La yuxtaposición del cielo nocturno con la escena terrenal invita a una reflexión sobre el destino humano y su relación con las fuerzas cósmicas. En definitiva, la obra trasciende la mera representación de un cortejo festivo para convertirse en una alegoría visual de poder, virtud y la armonía entre lo celestial y lo terrenal.