Diego Rivera – 4DPictjytr
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La figura central emerge de un torbellino de formas orgánicas y colores vibrantes: rojos, verdes, azules y ocres se entrelazan creando una sensación de movimiento constante y fertilidad primordial. Dentro de este flujo, se distinguen elementos ambiguos, que podrían ser tanto frutos como órganos, o incluso representaciones estilizadas de criaturas marinas. Esta ambigüedad refuerza la idea de un origen cósmico, de una fuente de vida inagotable.
En el plano inferior, la vegetación exuberante y los cuerpos reptantes sugieren una conexión profunda con la tierra y sus ciclos vitales. La paleta de colores aquí es más terrosa, aunque igualmente intensa.
A ambos lados de la figura central, se aprecian otras figuras humanas, representadas en tonos más oscuros y con actitudes que contrastan con la serenidad de la mujer principal. A la izquierda, un grupo observa la escena con una mezcla de curiosidad y distancia; a la derecha, otra figura parece estar participando activamente en el proceso vital que se despliega. Estas figuras periféricas parecen representar diferentes reacciones ante la fuerza primordial que encarna la mujer central: contemplación, participación, quizás incluso temor o rechazo.
La composición general sugiere una reflexión sobre la fertilidad, la creación y la conexión entre lo humano y lo natural. La figura femenina central podría interpretarse como una representación de la Madre Tierra, un arquetipo universal de la vida y el renacimiento. El contraste entre la serenidad de esta figura y las actitudes ambiguas de los personajes secundarios invita a considerar la complejidad de la relación del ser humano con sus orígenes y su entorno. La obra parece plantear preguntas sobre la naturaleza de la existencia, la responsabilidad humana frente al mundo natural y la búsqueda de un equilibrio perdido. La técnica pictórica, con su uso expresivo del color y las formas orgánicas, contribuye a crear una atmósfera onírica y profundamente simbólica.