Bartolome Esteban Murillo – The Dream of the Patrician
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En primer plano, un hombre, vestido con ropas lujosas pero abatido, se encuentra sentado sobre un lecho improvisado. Su postura es de profunda melancolía; su cabeza gacha, sus manos apoyadas en el muslo, denota una carga emocional considerable. A sus pies, una figura femenina, envuelta en una túnica anaranjada, yace recostada, aparentemente dormida o sumida en un estado de pasividad. La presencia de un niño pequeño a su lado sugiere la vulnerabilidad y la fragilidad de la vida familiar.
En el segundo plano, emerge una figura celestial, posiblemente una aparición divina, que se presenta con una expresión serena y paternalista. Su posición elevada y su vestimenta blanca sugieren una conexión con lo sagrado y una función de guía o consuelo. La luz que emana de esta figura ilumina parcialmente la escena, acentuando el contraste entre la oscuridad del entorno y la esperanza que representa.
El uso de la luz es fundamental en la obra. Predomina una atmósfera oscura e introspectiva, interrumpida por los destellos luminosos que se concentran sobre las figuras principales. Esta técnica refuerza la idea de un momento revelador o una epifanía. La presencia de objetos como el cesto con monedas y la mesa cubierta con telas rojas contribuyen a establecer un contexto de riqueza material contrastada con la angustia interior.
La pintura parece explorar temas relacionados con la decadencia, la pérdida, la fe y la redención. El patricio, sumido en su desesperación, podría representar la fragilidad del poder terrenal y la inevitabilidad del sufrimiento humano. La figura femenina y el niño simbolizan la inocencia y la vulnerabilidad frente a las adversidades de la vida. La aparición divina, por su parte, sugiere una promesa de esperanza o un llamado a la reflexión espiritual. El marco dorado, con sus inscripciones latinas, añade una capa de significado histórico y cultural, aludiendo posiblemente a valores morales o principios religiosos que contrastan con la situación de los personajes representados. En definitiva, se trata de una obra que invita a la contemplación sobre la condición humana y la búsqueda de sentido en medio del sufrimiento.