Sir Edward Burne-Jones – Days of Creation The 6th Day
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En la parte superior del lienzo, se observan varias figuras aladas, presumiblemente ángeles, con expresiones serenas y contemplativas. Sus rostros, enmarcados por elaboradas coronas de hojas y flores, sugieren una participación divina en el evento que presencian. La luz que emana de la esfera ilumina sus semblantes, otorgándoles un aire etéreo y trascendente.
En la base de la composición, una figura femenina alada, sentada sobre las flores, sostiene un instrumento musical – posiblemente una lira o arpa – y parece estar interpretando una melodía. Su mirada es introspectiva, casi melancólica, como si estuviera consciente de la complejidad del acto creativo que se desarrolla ante ella. La paleta cromática predominante es rica en azules, verdes y dorados, creando una atmósfera de solemnidad y belleza idealizada.
El subtexto principal parece referirse a la creación del hombre según un relato bíblico conocido. La esfera representa el mundo recién formado, mientras que las figuras humanas simbolizan la humanidad creada a imagen y semejanza de Dios. Los ángeles actúan como testigos divinos de este acto primordial. La figura femenina en la base podría interpretarse como una representación de la armonía y la belleza inherentes a la creación, o quizás como un símbolo de la inspiración artística que surge del acto divino.
El uso de la verticalidad acentúa la sensación de elevación espiritual y trascendencia. La composición, con su cuidadosa disposición de las figuras y el empleo de una luz suave y difusa, busca evocar una experiencia contemplativa en el espectador, invitándolo a reflexionar sobre los misterios de la creación y el papel del hombre en el universo. La idealización de las formas humanas y la exuberancia del paisaje sugieren un mundo perfecto e inmaculado, un paraíso perdido o anhelado.