Sergey Ivanov – Arrival of foreigners. XVII century
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La composición se organiza alrededor de este vehículo central, que actúa como punto focal y catalizador del encuentro social representado. Alrededor de él, una multitud heterogénea observa su llegada. Se distinguen hombres con abrigos largos y sombreros, mujeres envueltas en coloridos pañuelos, y niños que parecen curiosos ante la novedad. La disposición de las figuras sugiere un ambiente de expectación, quizás incluso de cautela o desconfianza.
En primer plano, dos personajes destacan por su posición y expresión. Un hombre mayor, con barba blanca y ataviado con una capa oscura, sostiene un bastón y observa la escena con semblante serio e inquisitivo. A su lado, una mujer joven, vestida con ropas de colores vivos –principalmente rojo– parece más receptiva a la llegada, aunque también muestra cierta reserva en su mirada. Estos dos personajes parecen representar diferentes actitudes ante el evento que se desarrolla: la tradición y la posible apertura al cambio.
La arquitectura visible en el fondo, con sus estructuras toscas y muros de piedra, sugiere un entorno rural o una pequeña ciudad. La presencia de lo que parece ser una iglesia o edificio religioso indica una sociedad arraigada en valores tradicionales.
Subtextualmente, la pintura plantea interrogantes sobre la identidad, la alteridad y la integración cultural. La llegada de los extranjeros –como se les denomina en el título– podría simbolizar la introducción de nuevas ideas, costumbres o influencias a una comunidad establecida. La reacción de la multitud, con su mezcla de curiosidad y desconfianza, refleja las tensiones inherentes al proceso de aculturación. La figura del hombre mayor, como representante de lo establecido, encarna la resistencia al cambio, mientras que la mujer joven podría simbolizar la posibilidad de una adaptación más flexible. El contexto invernal refuerza la idea de un ambiente hostil y desafiante, donde la supervivencia depende de la capacidad de adaptarse a las nuevas circunstancias. La pintura, en su conjunto, invita a reflexionar sobre los desafíos y oportunidades que surgen cuando diferentes culturas se encuentran.