Anton Losenko – Hector’s farewell to Andromache
Ubicación: The State Tretyakov Gallery, Moscow (Государственная Третьяковская галерея).
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A su alrededor, un grupo de hombres armados, soldados o compañeros de armas, observan la escena con expresiones serias y contenidas. Algunos sostienen estandartes y armas, creando una atmósfera de tensión y preparación para la partida. Un hombre, a la derecha del guerrero, porta un objeto que podría interpretarse como un cetro o un símbolo de autoridad, reforzando el carácter oficial y trascendental del evento.
El fondo está dominado por una arquitectura monumental: muros ciclópeos y torres imponentes se alzan tras ellos, sugiriendo la ciudadela desde donde se produce la despedida. Un cielo luminoso, aunque con tonos apagados, ilumina parcialmente el escenario, contrastando con las sombras que envuelven a algunos personajes, acentuando así el dramatismo de la situación.
La composición es cuidadosamente equilibrada, con una distribución simétrica de los personajes y elementos arquitectónicos. El uso del color es significativo: el rojo del guerrero simboliza valentía y sacrificio, mientras que el amarillo de la mujer evoca pureza y vulnerabilidad. El contraste entre estos colores intensifica la carga emocional de la escena.
Subyace en esta representación una reflexión sobre el deber, el honor y el amor familiar frente a la guerra. El guerrero parece dividido entre su lealtad a sus compañeros y su afecto por los suyos. La mujer encarna la angustia de aquellos que se quedan atrás, enfrentados a la incertidumbre del futuro. La presencia del niño añade una capa adicional de pathos, representando la inocencia amenazada por el conflicto bélico. Se percibe un profundo sentido de pérdida inminente y una resignación melancólica ante el destino trágico que aguarda al guerrero. La escena trasciende lo individual para convertirse en una alegoría universal sobre los sacrificios impuestos por la guerra y la fragilidad de la vida humana.