Part 5 Prado Museum – Lanchares, Antonio de -- Ascensión del Señor
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En la base de la escena, un grupo heterogéneo de figuras humanas reacciona a este acontecimiento. A la izquierda, una mujer vestida con ropas oscuras, probablemente representando María, extiende sus brazos en un gesto de súplica o despedida. Su postura es de profunda angustia y devoción. A su lado, otros personajes se agolpan, mostrando una mezcla de asombro, dolor y reverencia. A la derecha, un hombre con túnica blanca, posiblemente San Juan, inclina su cabeza en señal de aceptación y contemplación. La variedad de edades y expresiones en este grupo humano enfatiza el impacto universal del evento que presencian.
En lo alto, dos querubines alados flotan entre las nubes, observando la ascensión con una inocencia celestial. Su presencia refuerza la naturaleza divina del acontecimiento y sugiere un reino superior al alcance de los mortales.
La paleta cromática se centra en contrastes fuertes: el rojo intenso del manto divino frente a la oscuridad de las ropas de María, el blanco puro de la túnica del apóstol contra los tonos terrosos de los rostros y vestimentas de los presentes. Esta dicotomía visual acentúa la separación entre lo terreno y lo celestial, enfatizando la naturaleza trascendente de la ascensión.
La luz juega un papel crucial en la composición. Emanando directamente de la figura ascendente, ilumina selectivamente a los personajes que le contemplan, creando una atmósfera de misticismo y revelación. Las sombras profundas que rodean a las figuras inferiores contribuyen a la sensación de distancia entre el mundo terrenal y el reino divino.
Subtextualmente, la pintura explora temas de fe, pérdida y esperanza. La reacción de los personajes terrestres refleja la dificultad de aceptar lo inexplicable y la complejidad del duelo ante una separación definitiva. Sin embargo, la ascensión misma simboliza la promesa de redención y la posibilidad de trascender las limitaciones humanas. El gesto de María, a pesar de su dolor, sugiere una aceptación silenciosa de la voluntad divina, mientras que la mirada contemplativa de San Juan transmite una comprensión más profunda del significado del evento. La obra invita a la reflexión sobre la naturaleza de la divinidad y el papel de la fe en la superación del sufrimiento humano.