Part 5 Prado Museum – Cano, Alonso -- El milagro del pozo
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En primer plano, una figura masculina, vestida con ropas oscuras y un chaleco que sugiere una posición social acomodada, se encuentra de pie junto a un grupo de personas. Su rostro, parcialmente iluminado, denota seriedad y concentración; una aureola tenue lo identifica como personaje de relevancia espiritual. Con su mano derecha, parece estar impartiendo una bendición o realizando un acto milagroso sobre las figuras que le rodean.
Estas últimas están agrupadas alrededor del pozo, mostrando diversas reacciones ante la acción del hombre. Algunas se inclinan hacia él con expresiones de súplica y devoción; otras parecen observar con curiosidad o asombro. Una niña, en particular, se encuentra parcialmente sumergida en el agua, su cuerpo apenas visible bajo la superficie, lo que sugiere un peligro inminente o una situación desesperada. La presencia de un perro a sus pies refuerza esta sensación de vulnerabilidad y necesidad.
El pozo mismo es un elemento central de la composición, tanto físico como simbólico. Su estructura de madera, con el sistema de poleas visible, contrasta con la delicadeza de las figuras humanas. El agua que contiene parece ser el foco del milagro, representando una fuente de vida o salvación.
La paleta cromática es dominada por tonos oscuros y terrosos – marrones, grises y negros – que contribuyen a crear una atmósfera de solemnidad y misterio. Los destellos de color en las ropas de algunas figuras (el rojo del chaleco, el amarillo de la túnica infantil) sirven para atraer la atención hacia puntos específicos de la escena y enfatizar la importancia de los personajes involucrados.
Más allá de lo evidente, se intuyen subtextos relacionados con la intervención divina en situaciones de apuro, la fe como salvación y la compasión hacia los más vulnerables. La composición invita a la reflexión sobre el poder de la gracia y la capacidad del individuo para superar las adversidades gracias a una fuerza superior. El uso de la luz y la sombra no solo define la escena visualmente, sino que también simboliza la lucha entre el bien y el mal, la esperanza y la desesperación.