Part 5 Prado Museum – Bermejo, Bartolomé; Bernat, Martín -- Fernando I de Castilla acogiendo a Santo Domingo de Silos (¿?)
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En el centro, dos hombres son los protagonistas indiscutibles. Uno, vestido con una túnica oscura y capa blanca, se inclina hacia adelante en un gesto de reverencia o sumisión. El otro, ataviado con ropajes suntuosos de color verde y oro, le corresponde con un abrazo que parece más protocolario que afectuoso. La expresión del hombre de la túnica es difícil de interpretar; podría ser humildad, respeto o incluso una mezcla de ambas. En contraste, el rostro del personaje vestido de verde denota una severidad contenida, casi distante.
La composición se articula alrededor de estos dos personajes centrales, con las figuras secundarias actuando como testigos y acompañantes. Los religiosos a la izquierda parecen observar la escena con solemnidad, mientras que los hombres armados a la derecha mantienen una postura rígida y vigilante. La presencia de estas últimas figuras sugiere un contexto de poder y autoridad, posiblemente implicando una situación política delicada o una demostración de fuerza.
El fondo es igualmente revelador. Se distingue una construcción fortificada con almenas y ventanas, que podría representar un castillo o palacio real. El paisaje montañoso que se extiende detrás acentúa la sensación de grandiosidad y aislamiento. La luz, aunque uniforme, resalta los detalles de las vestimentas y los rostros, contribuyendo a crear una atmósfera de formalidad y solemnidad.
Subtextualmente, la pintura plantea interrogantes sobre el poder, la religión y la lealtad. El abrazo entre los dos hombres podría simbolizar una alianza o un pacto, pero también podría representar una sumisión a la autoridad real. La presencia de los religiosos sugiere la importancia de la Iglesia en la vida política y social de la época, mientras que los soldados refuerzan la idea de un poder militar omnipresente. El gesto de reverencia del hombre de la túnica invita a reflexionar sobre el papel de la humildad y la obediencia en una sociedad jerárquica. En definitiva, la obra ofrece una ventana a las complejidades de una época marcada por tensiones políticas y religiosas, donde la apariencia y el protocolo eran fundamentales para mantener el orden social.