Louis Tocque – Count Carl Gustaf Tessin
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
Navegación del álbum:

На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática se articula alrededor de tonos terrosos y fríos: marrones, grises y plateados dominan la escena. El contraste entre el brillo metálico de la armadura y la suavidad del cabello empolvado crea un juego visual interesante que resalta la dualidad entre fuerza y elegancia. La luz incide sobre el rostro, modelando sus facciones con una delicadeza que sugiere inteligencia y cierta melancolía.
El hombre viste una elaborada armadura de placas, cuyo diseño denota un cuidado meticuloso en los detalles técnicos y estéticos. Sobre la armadura se aprecia un manto de terciopelo oscuro, atado al cuello por un lazo negro, que añade un toque de opulencia y sofisticación a la indumentaria. El cabello, peinado con la moda de la época, es abundante y cuidadosamente dispuesto en rizos que enmarcan el rostro.
La expresión del retratado es contenida; no hay una sonrisa abierta, sino más bien una leve inflexión labial que sugiere un carácter reservado y reflexivo. Su mirada directa al espectador establece una conexión sutil pero poderosa, invitando a la contemplación.
Subtextualmente, el retrato parece querer transmitir una imagen de nobleza, poder y tradición. La armadura evoca un pasado guerrero, aunque en este contexto se presenta más como símbolo de estatus que como instrumento de guerra. El manto de terciopelo y el peinado elaborado refuerzan la idea de pertenencia a una clase privilegiada. La atmósfera general sugiere una época de transición, donde los valores del absolutismo monárquico coexisten con las incipientes ideas de la Ilustración. La figura se presenta como un hombre arraigado en el pasado pero consciente de su lugar en un mundo cambiante. El retrato, por tanto, no es simplemente una representación física, sino una declaración de identidad y pertenencia a un linaje histórico.