Joachim Wtewael – The Flight into Egypt
Ubicación: Private Collection
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
A su lado, un hombre, vestido con ropas sencillas y un sombrero de ala ancha, guía al asno con un bastón. Su postura es activa, casi tensa, sugiriendo una responsabilidad considerable en el cuidado del grupo que acompaña. La luz incide sobre sus facciones, revelando una expresión de determinación y preocupación.
El paisaje que se extiende tras ellos es denso y boscoso, dominado por la vegetación exuberante y un cielo nublado que acentúa la atmósfera de incertidumbre. La composición está cuidadosamente equilibrada: a la izquierda, la masa vegetal crea una barrera natural; a la derecha, el terreno se abre hacia un horizonte difuso.
En lo alto del cuadro, tres figuras aladas, presumiblemente querubines, flotan en el cielo. Su presencia introduce una dimensión celestial a la escena terrenal, insinuando una protección divina sobre los viajeros. La disposición de estos seres celestiales, con sus alas extendidas y su expresión serena, sugiere un guiado o acompañamiento espiritual.
El uso del color es significativo. El azul profundo en el atuendo de la mujer simboliza posiblemente fidelidad y devoción, mientras que los tonos terrosos de las ropas del hombre reflejan su humildad y conexión con la tierra. La luz, aunque tenue, resalta ciertos detalles cruciales: el rostro preocupado del guía, la delicadeza del infante, la textura de las telas.
Subyacentemente, la pintura parece explorar temas de refugio, protección maternal y la fragilidad humana frente a circunstancias adversas. La huida implica una amenaza latente, un peligro que obliga al desplazamiento y a la búsqueda de seguridad. La presencia de los querubines sugiere que esta búsqueda no es en vano; existe una esperanza, una promesa de salvaguarda divina. El paisaje agreste, aunque bello, también evoca una sensación de aislamiento y vulnerabilidad. La composición general transmite un mensaje de fe y perseverancia ante la adversidad.