Joachim Wtewael – Actaeon Watching Diana and Her Nymphs Bathing
Ubicación: Museum of Fine Arts, Boston.
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El estanque es el punto focal de la composición. Un grupo de mujeres, presumiblemente ninfas, se encuentran en diferentes etapas de actividad: algunas se sumergen, otras intentan cubrirse con gestos rápidos y desesperados, mientras que una parece estar extendiendo su mano hacia adelante, quizás para reprender o advertir. La luz incide sobre sus cuerpos desnudos, resaltando la blancura de la piel y el movimiento del agua. La variedad en las expresiones faciales – desde el temor hasta la indignación – contribuye a la sensación general de pánico y sorpresa.
En contraste con la serenidad inicial que podría sugerir el entorno natural, se percibe una intrusión violenta. A la derecha, un hombre, vestido con ropas de caza, se encuentra en una postura de asombro y desconcierto. Su rostro refleja una mezcla de curiosidad y temor, mientras sus manos se alzan instintivamente. La presencia de perros a sus pies refuerza la idea de que es un cazador, un intruso en este espacio sagrado.
El autor ha empleado una paleta de colores rica y contrastada: los verdes oscuros del bosque predominan, creando una atmósfera opresiva, mientras que los tonos dorados y rosados iluminan las figuras femeninas, otorgándoles una cualidad casi divina. La técnica pictórica es detallista; se aprecia en la representación de las texturas – el agua, la piel, la vegetación – y en la minuciosidad con la que se han plasmado las expresiones faciales.
Subyacentemente, la obra plantea cuestiones sobre la transgresión, la vulnerabilidad y el poder. La escena sugiere una violación de un espacio privado y sagrado, con consecuencias potencialmente graves para quien ha sido descubierto. La desnudez de las figuras femeninas no se presenta como erótica, sino más bien como símbolo de fragilidad e inocencia amenazadas. El hombre, al ser testigo de esta visión prohibida, parece estar a punto de experimentar una transformación o un castigo. La composición en sí misma, con su fuerte diagonal que divide la escena, acentúa el dinamismo y la tensión dramática del momento. La forma geométrica inusual que encuadra la pintura añade una capa adicional de misterio e intencionalidad a la obra.