Jan van Eyck – Saint Francis of Assisi Receiving the Stigmata
Ubicación: Savoy Gallery, Turin (Galleria Sabauda).
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El paisaje es de gran importancia en la obra. Las rocas imponentes crean una barrera visual que separa a las figuras del observador, acentuando su aislamiento y la naturaleza íntima del momento. En el fondo, se vislumbra un horizonte urbano con edificios y una corriente fluvial, sugiriendo una conexión entre lo divino y lo terrenal, entre el mundo espiritual y la vida cotidiana.
Un elemento central de la composición es la representación de una cruz con Cristo crucificado suspendida sobre las figuras. Esta imagen, ubicada en un nicho rocoso, actúa como foco de atención y simboliza el sacrificio redentor que está siendo experimentado por el hombre arrodillado. Los rayos de luz que emanan de la cruz iluminan parcialmente a los personajes, reforzando la idea de una intervención divina.
La paleta de colores es rica en tonos terrosos: marrones, ocres y verdes, que evocan un ambiente de humildad, penitencia y conexión con la naturaleza. La iluminación naturalista, aunque dirigida hacia ciertos puntos clave, contribuye a crear una atmósfera de realismo y solemnidad.
Más allá de la representación literal del evento, la pintura sugiere temas como la fe, el sufrimiento, la redención y la comunión mística. La postura de las figuras, su expresión facial y la disposición de los elementos en el paisaje invitan a la reflexión sobre la relación entre el hombre y Dios, así como sobre la naturaleza del sacrificio y la devoción religiosa. La presencia de la figura femenina sugiere un papel de testigo o intercesora, añadiendo una dimensión de empatía y compasión a la escena. El conjunto transmite una sensación de quietud y reverencia, invitando al espectador a participar en este momento de gracia divina.