Jan van Eyck – Madonna in the Church
Ubicación: Gemäldegalerie, Berlin.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En esta obra, el espectador se encuentra ante una representación de un interior eclesiástico, presumiblemente una iglesia gótica. La perspectiva es compleja y fragmentada; no se trata de una visión unitaria del espacio sino más bien de una acumulación de arcos apuntados que convergen hacia un punto de fuga difuso. El uso de la luz es notable: entra a través de las vidrieras, iluminando selectivamente ciertas áreas y sumiendo otras en penumbra. Esta modulación lumínica acentúa la sensación de profundidad y misterio.
La figura central, una mujer con corona, se sitúa en un lugar prominente dentro del espacio arquitectónico. Su vestimenta sugiere un estatus elevado; el rojo intenso de sus ropas contrasta con los tonos más apagados del entorno. Su mirada, dirigida hacia el observador, establece una conexión directa y posiblemente invita a la contemplación o a la devoción.
En primer plano, se distinguen otras figuras, aunque menos definidas que la figura principal. Su presencia sugiere un contexto social o ritual; podrían ser cortesanos, miembros de la nobleza o feligreses. La composición general es densa y detallada, con una atención meticulosa a los elementos arquitectónicos y decorativos.
Subtextos potenciales:
La arquitectura gótica, con sus arcos apuntados y vidrieras, evoca un sentido de trascendencia espiritual y la grandiosidad del poder divino. La figura central coronada podría representar a una reina o una santa, simbolizando la autoridad terrenal o celestial. El contraste entre la luz y la sombra puede interpretarse como una alusión a la lucha entre el bien y el mal, o a la revelación de la verdad divina en medio de la oscuridad.
La fragmentación de la perspectiva y la complejidad de la composición sugieren un mundo ordenado jerárquicamente, donde cada elemento tiene su lugar específico dentro de una estructura más amplia. La obra podría ser una representación alegórica del poder, la fe o la corte real, o una combinación de estos elementos. El énfasis en el detalle y la riqueza visual apunta a un contexto aristocrático o religioso con recursos considerables.