Vincenzo Di Biagio Catena – Supper at Emmaus
Ubicación: Academy Carrara (Accademia Carrara), Bergamo.
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En el centro, una figura masculina, ataviada con ropajes oscuros y una corona de espinas, ocupa un lugar prominente. Su postura es serena, casi contemplativa, mientras observa a dos hombres que se encuentran a ambos lados de la mesa. Uno de ellos, arrodillado, inclina su cabeza hacia la figura central en un gesto de reverencia o reconocimiento. El otro hombre, sentado, parece observar con una mezcla de asombro y comprensión.
A la izquierda, una tercera figura, vestida con ropas más ligeras y de color verde, se encuentra de pie, observando la escena con una expresión que sugiere sorpresa o curiosidad. Su posición periférica lo sitúa como un espectador externo al evento principal. A la derecha, dos figuras adicionales están sentadas, ambas con barbas largas y vestimentas que denotan cierta edad y sabiduría. Sus rostros muestran una mezcla de solemnidad y recogimiento.
La mesa está dispuesta con elementos que sugieren una comida o ritual: pan, frutas, un recipiente con líquido y velas encendidas. La iluminación es tenue y cálida, creando una atmósfera íntima y misteriosa. El uso del color es notable; los tonos ocres y dorados dominan la paleta, contribuyendo a una sensación de antigüedad y trascendencia.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas de fe, revelación y reconocimiento. La figura central podría representar un líder espiritual o profeta cuya identidad no es inmediatamente evidente para aquellos que lo rodean. El acto de compartir alimentos sugiere una comunión o conexión profunda entre los personajes. La disposición arquitectónica puede simbolizar la división entre el mundo terrenal y el divino, mientras que las expresiones faciales de los personajes sugieren una gama compleja de emociones: duda, asombro, devoción. La presencia del espectador externo invita a la reflexión sobre la naturaleza de la fe y la percepción. El conjunto transmite un sentimiento de quietud y contemplación, invitando al observador a participar en el misterio que se despliega ante sus ojos.