Adam Elsheimer – rest On Flight Into Egypt
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En el primer plano, una mujer, vestida con túnicas azules intensas, sostiene en su regazo a un niño pequeño. Su rostro irradia serenidad y protección maternal. A su lado, se encuentra un hombre ataviado con ropas rojas, inclinado en señal de reverencia o adoración hacia la mujer y el niño. Una figura femenina adicional, envuelta en una capa blanca adornada con motivos geométricos, se sitúa a la izquierda, observando la escena con semblante contemplativo. Un pequeño animal blanco, posiblemente un cordero, aparece cerca de los pies del hombre que se inclina, añadiendo un elemento simbólico de pureza y sacrificio.
La parte superior de la composición está dominada por una multitud de figuras celestiales: ángeles alados que flotan en el aire, rodeando una figura central masculina con una corona de laureles. Esta figura parece estar extendiendo su mano hacia abajo, como si bendecía o guiara a los personajes del primer plano. La luz que emana de esta zona superior ilumina la escena, creando un contraste dramático entre lo terrenal y lo divino.
El paisaje montañoso en el fondo se presenta con una perspectiva aérea, sugiriendo profundidad y vastedad. Los tonos ocres y dorados predominan, contribuyendo a la sensación de calidez y trascendencia. La vegetación es exuberante, pero estilizada, más que realista.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas de protección divina, devoción y el encuentro entre lo humano y lo celestial. El gesto de reverencia del hombre sugiere una aceptación de un poder superior, mientras que la mirada protectora de la mujer transmite un sentido de cuidado maternal extendido a toda la humanidad. La presencia del cordero alude a la inocencia y al sacrificio redentor. La composición en sí misma, con su estructura semicircular y el uso de la luz, busca elevar la escena a una esfera espiritual, invitando a la contemplación y a la reflexión sobre temas fundamentales de la fe. El paisaje montañoso podría simbolizar un viaje o una búsqueda, mientras que los ángeles representan la intervención divina en los asuntos humanos.