Lawren Harris – building the ice house 1912
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El color juega un papel fundamental. Predominan tonos fríos – azules intensos y blancos helados – contrastados con pinceladas de ocres y naranjas que sugieren una fuente de calor o luz interna. Esta yuxtaposición cromática genera tensión, una sensación de conflicto entre elementos opuestos. La madera no se presenta como un material natural y cálido; más bien, su representación es angulosa, casi geométrica, desprovista de textura orgánica.
En la parte superior del entramado, dos figuras humanas son visibles, diminutas en comparación con la monumentalidad de la estructura que están construyendo. Su presencia apenas se percibe, sugiriendo una labor repetitiva y anónima, quizás incluso una pérdida de individualidad dentro del proceso constructivo. En el primer plano, a la izquierda, una figura vestida con un abrigo rojo observa la escena; su postura es ambigua: ¿es un espectador, un supervisor o simplemente otro trabajador?
La ausencia de detalles contextuales – no se aprecia el entorno natural, ni el suelo sobre el que se asienta la estructura – intensifica la sensación de abstracción. El foco está puesto en el proceso mismo de construcción, en la laboriosa acumulación de elementos que conforman algo más grande que ellos mismos.
Subtextualmente, la obra podría interpretarse como una reflexión sobre la industrialización y su impacto en el individuo. La monumentalidad de la estructura, la repetición del trabajo, la insignificancia de las figuras humanas… todo apunta a una crítica implícita de un sistema que prioriza la producción por encima de la experiencia humana. También se puede leer como una alegoría sobre la fragilidad y la transitoriedad; la estructura, aunque imponente en apariencia, parece vulnerable, construida con materiales precarios y expuesta a los elementos. La paleta de colores sugiere una atmósfera fría e inhóspita, acentuando esta sensación de vulnerabilidad. La pintura invita a contemplar el esfuerzo humano, no como un acto creativo o significativo, sino como una tarea mecánica y despersonalizada.