Jean Honore Fragonard – Day and Night
Ubicación: Private Collection
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En la parte superior, observamos una escena diurna donde varios putti, figuras infantiles aladas, flotan sobre un cielo nublado pero luminoso. La paleta de colores es clara, dominada por azules pálidos y blancos que sugieren la atmósfera despejada del día. Los putti interactúan entre sí con gestos juguetones; uno sostiene una especie de corona o guirnalda, mientras otros parecen participar en un juego despreocupado. La presencia de palomas blancas, volando alrededor de las figuras, refuerza la connotación de paz, inocencia y alegría asociada al día. La composición es dinámica, con los putti distribuidos a diferentes alturas, creando una sensación de movimiento ascendente.
En contraste, el registro inferior presenta un ambiente nocturno mucho más sombrío y sereno. Una figura femenina, envuelta en un manto oscuro que se extiende como un velo sobre la escena, domina la parte inferior del cuadro. Bajo su protección, varios putti duermen plácidamente sobre nubes oscuras. La luz es tenue, proveniente de una luna creciente que se vislumbra en el horizonte marino. La atmósfera es de quietud y misterio; la paleta de colores es más apagada, con predominancia de grises, azules profundos y negros. El gesto de la figura femenina sugiere protección y consuelo, como si velara por los sueños de las criaturas a su cargo.
El contraste entre ambas secciones no es simplemente visual; implica una reflexión sobre el ciclo natural del día y la noche, así como sobre sus respectivos estados de ánimo y asociaciones simbólicas. La alegría y actividad del día se contraponen a la quietud y misterio de la noche. La pintura podría interpretarse como una alegoría de los ciclos vitales, donde el juego y la energía juvenil ceden paso al descanso y la renovación. El manto que cubre la escena nocturna sugiere un elemento de protección maternal o divina, mientras que las palomas en la parte superior simbolizan la esperanza y la paz. La composición, con su clara división horizontal, enfatiza esta dualidad fundamental, invitando a una contemplación sobre la naturaleza cíclica del tiempo y la existencia.