Jean Honore Fragonard – Portrait of a Young Woman, said to be Gabrielle de Caraman, Marquise de la Fare
Ubicación: Metropolitan Museum of Arts, New York.
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La modelo está representada de perfil, aunque con una sutil vuelta hacia el espectador que permite apreciar sus facciones. Su mirada, dirigida a un punto fuera del plano pictórico, sugiere una introspección o quizás una leve melancolía. El rostro es delicado, con pómulos marcados y labios finos, delineados con una precisión característica de la época. La piel exhibe una luminosidad sutil, lograda mediante el uso de veladuras que sugieren una textura suave y casi translúcida.
El cabello, peinado a la moda del siglo XVIII, se eleva en un elaborado recogido con rizos sueltos que enmarcan el rostro y caen sobre los hombros. La paleta cromática utilizada para representar el cabello es compleja, combinando tonos pastel de rosa, beige y grisáceo, lo cual le confiere una apariencia etérea y voluminosa.
La vestimenta es sencilla pero elegante: un vestido de seda en tonalidades ocres y doradas que se pliega sobre sí mismo, creando un juego de luces y sombras que modelan la figura. La tela parece envolverla con suavidad, insinuando una sensación de confort y opulencia discreta. En sus manos, cruzadas sobre su regazo, se aprecia una delicadeza en los dedos que denota refinamiento.
El fondo es oscuro y difuso, lo que contribuye a destacar la figura principal y a crear una atmósfera de misterio. Se intuyen algunos elementos vegetales en el extremo izquierdo del retrato, pero estos están tratados de manera muy esquemática, sin ofrecer detalles concretos.
La iluminación es suave y uniforme, sin puntos de luz dramáticos. Esto favorece la representación de los volúmenes y las texturas, y contribuye a crear una atmósfera serena y contemplativa. El conjunto sugiere un retrato encargado para conmemorar el estatus social de la retratada, pero también revela una búsqueda de intimidad y una exploración psicológica sutil. La pose relajada y la mirada ausente sugieren una personalidad compleja y reflexiva, más allá de la mera representación de una figura aristocrática.