Adam Frans Van der Meulen – Equestrian portrait of Henri de la Tour dAuvergne before Maastricht
Ubicación: German Historical Museum (Deutsches Historisches Museum), Berlin.
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El caballo, de porte elegante y musculatura bien definida, se presenta en una postura firme pero no tensa, como si estuviera listo para avanzar. Su blancura resalta aún más contra el fondo oscuro y la armadura oscura del personaje principal. Se percibe un sutil movimiento en la crin y cola del animal, sugiriendo vitalidad y energía contenida.
El paisaje que se extiende tras ellos es de gran importancia narrativa. A lo lejos, una ciudad amurallada, presumiblemente Maastricht, se vislumbra envuelta en una bruma matutina o quizás un velo de humo, indicando la presencia de actividad militar o conflicto. El río serpentea a través del terreno, proporcionando una línea de horizonte que guía la mirada hacia el fondo de la composición. La atmósfera general es opresiva y densa, con nubes oscuras que se acumulan en el cielo, presagiando quizás un futuro incierto.
La disposición de los elementos sugiere una escena de victoria o al menos de presencia estratégica. El personaje no está directamente involucrado en la acción visible en la ciudad lejana; más bien, se presenta como un observador, un líder que contempla el resultado de sus acciones o anticipa los desafíos venideros. La composición transmite una sensación de poderío y control, reforzada por la monumentalidad del caballo y la imponente figura del hombre.
En cuanto a subtextos, es posible inferir una declaración de legitimidad y autoridad. El retrato no solo busca representar al individuo, sino también proyectar una imagen de fortaleza, liderazgo militar y conexión con el territorio que gobierna o controla. La inclusión de la ciudad en el fondo sirve como un recordatorio visual del alcance de su influencia y responsabilidad. La serenidad del rostro contrasta con la posible inestabilidad implícita en el conflicto lejano, sugiriendo una confianza inquebrantable y una capacidad para mantener el orden incluso en tiempos turbulentos. La paleta de colores, dominada por tonos oscuros y terrosos, contribuye a crear una atmósfera solemne y grandiosa, acorde con la importancia del personaje retratado.