Adam Frans Van der Meulen – The Taking of Cambrai in 1677 by Louis XIV (1638-1715)
Ubicación: Municipal Museum (Musee Municipal), Cambrai.
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En primer plano, se despliega un grupo numeroso de figuras a caballo y a pie. Predominan los tonos ocres y marrones en sus vestimentas, integrándolos con el paisaje otoñal circundante. Se percibe una jerarquía evidente: al frente, individuos ataviados con ropajes más elaborados, presumiblemente líderes militares o miembros de la realeza, observan la ciudad tomada. Su postura es de satisfacción contenida, no de júbilo desbordado; denota un triunfo formal y calculado.
La composición se organiza en torno a una serie de diagonales que dirigen la mirada hacia el punto focal: la ciudad en llamas. Un toldo decorado con motivos geométricos destaca en el centro del primer plano, funcionando como un punto de reunión y simbolizando quizás el poderío militar francés. Los árboles desnudos a los lados enmarcan la escena, acentuando su monumentalidad y sugiriendo una sensación de permanencia y dominio sobre el territorio conquistado.
Más allá de la representación literal de un evento bélico, la obra parece transmitir un mensaje propagandístico. La ciudad tomada no se muestra como un lugar devastado por la guerra, sino más bien como un símbolo de sumisión a la autoridad representada por los personajes principales. El humo que emana de ella puede interpretarse como una metáfora de la erradicación de la resistencia y el establecimiento del orden.
La ausencia de dramatismo exacerbado en las expresiones faciales de los protagonistas sugiere una visión pragmática de la guerra, donde la victoria es un medio para alcanzar fines políticos y territoriales más amplios. La escena no busca conmover al espectador a través de la tragedia, sino exaltar el poderío militar y la legitimidad del gobernante que lo comanda. La meticulosa atención al detalle en las armaduras, los caballos y los paisajes contribuye a crear una imagen de opulencia y control absoluto.