Charles-André van Loo – Louis XIII (1601-43), Dedicating the Church of Notre-Dame-des-Victoires to the Virgin in 1629
Ubicación: Church of Notre-Dame-des-Victoires
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En el plano inferior, una multitud atestigua un acto de ofrenda. Un hombre, presumiblemente un sacerdote o figura religiosa relevante, se arrodilla en primer término, extendiendo sus manos hacia arriba con gesto de sumisión y reverencia. A su lado, una figura central vestida con armadura, probablemente el monarca, participa en la ceremonia. Su postura es menos humilde que la del clérigo; aunque inclinado, mantiene una dignidad regia, sosteniendo un documento enrollado, posiblemente un acta de dedicación o donación. El resto de la multitud se agolpa detrás, mostrando respeto y devoción. Se percibe una atmósfera de fervor religioso y celebración.
En el plano superior, la Virgen María, vestida con manto azul y sentada sobre nubes, irradia una luz divina. Su rostro es sereno y compasivo, mientras que sostiene en su regazo a un niño pequeño, quien extiende una rama de palma como símbolo de victoria y paz. La presencia angelical refuerza la naturaleza sobrenatural del evento. La arquitectura visible al fondo, con sus cúpulas y torres, sugiere un paisaje urbano, posiblemente París, aunque idealizado y estilizado.
El subtexto principal reside en la legitimación divina del poder terrenal. El artista ha buscado establecer una conexión directa entre el monarca y lo sagrado, sugiriendo que su reinado está bendecido por la Virgen María. La ofrenda de la iglesia no es solo un acto religioso, sino también una demostración de lealtad a la fe católica y un refuerzo del poder político. La rama de palma simboliza la victoria, posiblemente aludiendo a algún triunfo militar o político reciente. El uso de la luz, con su fuerte contraste entre las zonas iluminadas y las sombras, acentúa el carácter trascendente de la escena y dirige la mirada del espectador hacia la Virgen María como fuente de gracia y protección. La composición en sí misma, con su estructura piramidal y su cuidadosa distribución de las figuras, busca generar una sensación de orden, armonía y solemnidad.