Masterpieces of the Prado Museum – Velazquez, Diego Rodriguez de Silva y - The Family of Felipe IV, or Las Meninas
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
Comentarios: 2 Ответы
Весь Веласкес: http://gallerix.ru/storeroom/129426674/
В детстве я подолгу рассматривала репродукцию этой картины, представляя, о чем говорят девочки, куда они пойдут сейчас. И вообще – как они одеваются в такие сложные и неудобные одежды – в них ведь даже в куклы играть трудно...
No se puede comentar Por qué?
El artista, situado en el centro del plano, sostiene un pincel y parece estar trabajando en una composición que solo parcialmente podemos vislumbrar gracias al lienzo desplegado sobre un caballete. Este elemento introduce una capa de metarrepresentación, invitando a la reflexión sobre el acto mismo de pintar. En el fondo, se distingue la presencia de dos figuras reflejadas en un espejo: parecen ser los monarcas, aunque su imagen es borrosa y fragmentada, sugiriendo una relación distante o indirecta con lo que ocurre en el taller.
La disposición de las figuras no parece casual; hay una cuidadosa organización espacial que juega con la perspectiva y la jerarquía social. La presencia del perro, situado en la parte inferior derecha, aporta un elemento de naturalidad y cotidianidad a la escena formal.
Subyace una intriga visual considerable. El espectador se convierte, inevitablemente, en parte de la composición, ya que los personajes parecen estar mirando hacia nosotros, como si fueran conscientes de nuestra presencia. La ambigüedad sobre quién está retratando a quién – ¿el artista a los reyes? ¿o el artista está siendo retratado junto con su corte? – genera una sensación de desorientación y cuestionamiento de la realidad representada. La obra parece explorar la relación entre el artista, el modelo, el espectador y el poder real, desafiando las convenciones tradicionales del retrato cortesano y abriendo un diálogo complejo sobre la naturaleza de la representación artística. La atmósfera general es de solemnidad mezclada con una sutil ironía, invitando a una lectura profunda y multifacética.