Thomas Mackay – The Sundial
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El jardín se extiende hacia atrás, delineando un camino sinuoso que guía la mirada hacia una edificación de arquitectura tradicional, presumiblemente una casa señorial o una estructura anexa al jardín. Esta construcción, aunque presente, permanece en segundo plano y difuminada, sugiriendo una cierta distancia entre el observador y ese espacio habitado.
La vegetación es exuberante y variada: se distinguen altas flores de colores vibrantes a la izquierda, mientras que a la derecha se observa un conjunto de árboles con follaje denso que enmarca la escena. La luz, cálida y dorada, baña el jardín, creando una atmósfera de serenidad y nostalgia.
En primer plano, varias aves blancas revolotean alrededor del reloj de sol, añadiendo dinamismo y vitalidad a la composición. Una figura femenina, vestida con un atuendo que evoca épocas pasadas, se encuentra en la parte derecha de la imagen, aparentemente absorta en sus pensamientos o en la observación del entorno. Su presencia introduce una dimensión humana a la escena, aunque su rostro permanece oculto, impidiendo establecer una conexión directa con el espectador.
La pintura transmite una sensación de quietud y atemporalidad. El reloj de sol, símbolo del tiempo que transcurre, contrasta con la aparente inmovilidad del jardín y la figura femenina. Se intuye una reflexión sobre la fugacidad del tiempo, la memoria y la belleza efímera de la naturaleza. La elección de colores suaves y la pincelada delicada contribuyen a crear un ambiente melancólico y evocador, que invita a la introspección y al recuerdo. El jardín se convierte así en un espacio simbólico donde el tiempo parece detenerse, permitiendo una pausa reflexiva en medio del devenir cotidiano.