Konstantin Alekseevich Korovin – On the seashore in Crimea
Ubicación: The State Tretyakov Gallery, Moscow (Государственная Третьяковская галерея).
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
Comentarios: 1 Ответы
Спи, спи, мой друг. Я посижу с тобой. Не над тобой, не под-а просто рядом. А что до сроков-я прожду любой, пока с тобой не повстречаюсь взглядом..
No se puede comentar Por qué?
La obra presenta una escena costera vibrante y fragmentada. El espectador se sitúa en un primer plano arenoso que desciende hacia el mar, visible al fondo como una extensión azul difusa. La composición está dominada por una estructura arquitectónica sencilla: un toldo o pérgola que proyecta sombra sobre lo que parece ser un espacio de recreo o comercio.
Bajo este refugio, se distinguen figuras humanas esbozadas con pinceladas rápidas y enérgicas. No hay detalles precisos; las personas son más sugerencias de presencia que representaciones realistas. Se percibe una actividad social, posiblemente relacionada con el consumo o la interacción informal. La paleta cromática es cálida, con predominio de ocres, naranjas y verdes terrosos, contrastados por los blancos luminosos que sugieren la luz del sol reflejada en las paredes y telas.
El autor utiliza una técnica impresionista, caracterizada por la pincelada suelta y visible, priorizando la captura de la atmósfera y la sensación momentánea sobre la exactitud formal. La textura es rica y palpable, con capas de pintura que crean un efecto de movimiento y vibración.
La sombra proyectada en el primer plano introduce una dimensión espacial ambigua; no se trata de una sombra definida sino más bien de una mancha difusa que acentúa la sensación de calor y luminosidad. La presencia del mar al fondo, aunque tenue, evoca un ambiente relajado y vacacional.
Subyacentemente, la pintura podría interpretarse como una reflexión sobre la fugacidad del tiempo y la experiencia sensorial. La falta de detalles concretos invita a la contemplación subjetiva y a la evocación personal. Se sugiere una vida cotidiana transcurrida en un entorno costero, donde el disfrute del sol, la compañía y el simple hecho de estar presente son los elementos centrales. Existe una cierta melancolía implícita en la representación fragmentada y efímera de las figuras humanas, como si fueran recuerdos desvaneciéndose en el tiempo. La obra no busca narrar una historia específica sino más bien capturar un instante de vida, una impresión fugaz de un lugar y una atmósfera particular.