Konstantin Alekseevich Korovin – Sunset on the outskirts. 1900 e
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La paleta cromática se centra en tonos terrosos y apagados – marrones, ocres, grises – intensificados por el resplandor rojizo del cielo al ponerse el sol. Este último elemento, aunque limitado en su extensión visual, aporta un contraste dramático que acentúa la atmósfera melancólica de la escena. La luz no es uniforme; se filtra entre los edificios y crea zonas de sombra profunda, contribuyendo a una sensación de opresión o introspección.
En primer plano, figuras humanas, representadas de manera esquemática y con escasa definición individual, transitan por una calle empedrada. Su presencia sugiere la rutina diaria, el trabajo quizás, pero también un cierto anonimato dentro del contexto urbano. La ausencia de interacción entre ellas refuerza esta impresión de soledad colectiva.
El humo que emana de algunas chimeneas es un elemento clave en la composición. No solo indica una actividad industrial en curso, sino que también introduce una nota de contaminación y degradación ambiental. Este detalle subraya la posible tensión entre el progreso económico y su impacto sobre el entorno natural y la calidad de vida de sus habitantes.
La pincelada es rápida y expresiva, con trazos visibles que sugieren un interés más por captar la atmósfera general del lugar que por reproducir los detalles con precisión fotográfica. Esta técnica refuerza la impresión de fugacidad, de una visión momentánea e impresionista de la realidad urbana.
En términos subtextuales, la pintura evoca reflexiones sobre la vida en las zonas industriales a principios del siglo XX: el trabajo duro, la falta de espacios abiertos, la posible alienación social y la degradación ambiental. No se trata de una crítica abierta o explícita, sino más bien de una observación silenciosa y contemplativa que invita al espectador a considerar las implicaciones sociales y psicológicas de este tipo de entorno. La escena, aunque aparentemente cotidiana, transmite una sensación de melancolía y cierta resignación ante la realidad observada.