Franz Xavier Winterhalter – Marie-Amelie de Bourbon, reine des Francais
Ubicación: Palace of Versailles (Château de Versailles), Paris.
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La vestimenta es sumamente elaborada: un vestido de corte amplio con una falda que se abre en semicírculo, confeccionado en terciopelo azul oscuro y adornado con intrincados encajes blancos y detalles plateados. El cuello está cubierto por un volante de tela blanca, atado con un lazo azul a juego con el vestido. Un tocado complejo, también blanco y decorado con cintas azules, completa su atuendo. La opulencia del vestuario es evidente y subraya su posición social privilegiada.
El fondo es oscuro y uniforme, lo que concentra la atención en la figura principal. A la derecha de la mujer se aprecia una mesa cubierta con un mantel dorado, sobre la cual reposan varios libros encuadernados en piel roja. La presencia de estos volúmenes sugiere erudición e inteligencia, atributos deseables para una reina o noble dama. El suelo está cubierto por un tapiz con motivos florales, que añade otra capa de riqueza y sofisticación a la escena.
La iluminación es suave y difusa, creando sombras sutiles que modelan el rostro y las ropas de la retratada. La luz resalta los detalles del encaje y los adornos, acentuando su valor material. El uso de colores fríos – azules, blancos y plateados – contrasta con el fondo oscuro, lo que contribuye a crear una atmósfera de solemnidad y elegancia.
Más allá de la representación literal, esta pintura transmite un mensaje sobre poder, estatus y virtud. La postura erguida, la mirada firme y la vestimenta lujosa son símbolos de autoridad y nobleza. La inclusión de los libros sugiere una conexión con el conocimiento y la cultura, reforzando su imagen como una figura ilustrada y respetada. El conjunto evoca un ideal de feminidad aristocrática: una mujer culta, virtuosa y consciente de su papel en la sociedad. La composición, cuidadosamente equilibrada y formal, refuerza la impresión de control y estabilidad que se pretende transmitir.