J. Paul Getty Museum – Carriera Rosalba (Venice 1675-1757) - Portrait of the 2nd Baronet James Gray (58x46 cm) c.1745
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La paleta de colores es relativamente contenida, dominada por tonos fríos: azules, grises y blancos. El fondo, difuminado en un tono azul verdoso, no distrae la atención del sujeto principal, pero sí contribuye a crear una atmósfera de cierta formalidad y solemnidad. La iluminación es suave y uniforme, sin contrastes dramáticos, lo que favorece la representación detallada de los rasgos faciales y las texturas de la vestimenta.
La indumentaria revela el estatus social del retratado: un elegante abrigo de terciopelo azul, adornado con encajes en el cuello y puños, denota riqueza y refinamiento. El cabello, peinado a la moda francesa de la época, es voluminoso y cuidadosamente dispuesto, lo que subraya su posición privilegiada. Un pequeño lazo negro asoma entre los rizos, añadiendo un toque discreto de personalidad.
El rostro del retratado se caracteriza por una expresión serena y algo melancólica. Sus facciones son regulares, aunque no exentas de cierta severidad. Se percibe una inteligencia contenida en su mirada, así como una sutil evidencia de la experiencia vital. La piel, representada con gran realismo, muestra los signos del paso del tiempo, lo que sugiere un hombre maduro y consciente de su lugar en el mundo.
Más allá de la mera representación física, este retrato parece buscar transmitir una imagen de nobleza, dignidad y solidez moral. El autor ha logrado captar no solo las características externas del retratado, sino también algo de su carácter interior. La ausencia de elementos decorativos superfluos refuerza la impresión de sobriedad y buen gusto que emana de la figura representada. Se intuye una historia detrás de esa mirada, un peso de responsabilidades y una conciencia de pertenecer a una clase social con privilegios y obligaciones específicas. El retrato, en definitiva, es un documento visual que nos permite asomarnos al mundo de la aristocracia del siglo XVIII.