J. Paul Getty Museum – Lanfranco (Giovanni di Stefano) (1582 Parma - 1647 Rome) - Moses and the messengers from Canaan (218x246 cm) 1621-24
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El foco principal recae sobre una figura central arrodillada, con los ojos alzados en gesto de súplica o quizás de revelación. Su postura es tensa, casi dolorosa, y su vestimenta, aunque rica en detalles, parece desordenada, acentuando la sensación de angustia. A su alrededor se agrupan otras figuras masculinas, cada una con una expresión y actitud diferenciadas que contribuyen a la complejidad del relato visual.
A la izquierda, un hombre mayor, vestido con una túnica oclre muy llamativa, domina la escena por su imponente presencia. Su barba larga y blanca, junto con el gesto de su mano alzada, sugieren autoridad y quizás advertencia. A su lado, otro personaje parece observar la situación con cierta inquietud.
A la derecha, dos figuras se destacan por su musculatura y desnudez parcial. Uno de ellos sostiene un racimo de uvas, que podría interpretarse como símbolo de abundancia o prosperidad, mientras que el otro parece estar a punto de ofrecer algo al personaje central. La tensión en sus rostros y la disposición de sus cuerpos sugieren una atmósfera de incertidumbre y posible conflicto.
La iluminación es teatral, con fuertes contrastes entre luces y sombras que acentúan los volúmenes y las expresiones faciales. El uso del claroscuro intensifica el dramatismo de la escena y dirige la atención del espectador hacia los puntos clave de la composición.
En cuanto a los subtextos, se intuye una narrativa sobre la fe, la obediencia y la incertidumbre ante lo divino. La figura arrodillada podría representar un momento crucial en su relación con una fuerza superior, mientras que las otras figuras encarnan diferentes reacciones ante esa misma fuerza: autoridad, temor, curiosidad, ofrenda. El racimo de uvas introduce un elemento ambiguo, que puede interpretarse tanto como promesa de bienestar como recordatorio de la fragilidad humana frente a lo desconocido. La atmósfera general es de expectación y tensión, dejando al espectador con una sensación de misterio e interrogantes sin resolver.