J. Paul Getty Museum – Honthorst Gerrit van (Utrecht 1592-1656) - Crowning with thorns (222x173 cm) c.1620
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La iluminación es el elemento dominante; un claroscuro pronunciado modela las figuras, resaltando los detalles de la carne expuesta y enfatizando la brutalidad del acto que se está llevando a cabo. La luz no es uniforme; parece emanar de una fuente externa, posiblemente una vela o antorcha, que ilumina selectivamente ciertos aspectos de la escena mientras sume otros en una oscuridad casi total. Esta técnica intensifica el impacto emocional y crea un sentido de misterio y peligro inminente.
La figura central, con su torso desnudo y expresión de dolor, es el punto focal indiscutible. La corona de espinas, visible aunque parcialmente oculta, simboliza la humillación y el sacrificio. Los personajes que lo rodean muestran una variedad de reacciones: uno parece estar colocando la corona con una mueca de burla, mientras que otros observan con indiferencia o incluso con cierta crueldad. La postura del hombre en el centro sugiere una resignación ante su destino, aunque se intuye un sufrimiento profundo en sus ojos.
El uso del espacio es significativo. La proximidad de las figuras crea una sensación de claustrofobia y agobio. El fondo oscuro elimina cualquier distracción, concentrando la atención del espectador en la interacción entre los personajes. La disposición de las figuras sugiere una jerarquía: el hombre central ocupa el lugar más destacado, mientras que los demás parecen conspirar o participar en su castigo.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas de poder, sufrimiento y redención. La representación del dolor físico es visceral y conmovedora, invitando a la reflexión sobre la naturaleza humana y la capacidad para la crueldad. La luz, como símbolo de esperanza o revelación, contrasta con la oscuridad que rodea la escena, sugiriendo una posible trascendencia del sufrimiento. El gesto de uno de los personajes con un objeto alargado podría interpretarse como una amenaza latente, añadiendo una capa adicional de complejidad a la narrativa visual. La obra evoca una atmósfera de opresión y desesperación, pero también insinúa la posibilidad de una eventual liberación o redención.