J. Paul Getty Museum – Magnasco Alessandro (nicknamed Lissandrino) (Genoa 1667-1749) - Bacchanalia (118x148 cm) 1720s
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El autor ha dispuesto a los personajes en un plano relativamente bajo, intensificando la sensación de proximidad y participación en el tumulto. La luz, aunque generalizada, se concentra en ciertos puntos clave: sobre las figuras centrales, acentuando sus gestos y expresiones, y sobre algunos objetos que sugieren una ofrenda o ritual.
Las figuras humanas exhiben un amplio espectro de emociones y acciones: éxtasis, embriaguez, desesperación, violencia. Algunas se abrazan en lo que parece ser una danza frenética; otras luchan o huyen, mientras que unas pocas parecen observadoras pasivas del espectáculo. La presencia de desnudos es abundante, contribuyendo a la atmósfera de libertad y desinhibición.
Entre los animales presentes, destacan sátiros y faunos, figuras mitológicas asociadas con el placer, la fertilidad y la naturaleza salvaje, que se mezclan indistintamente con los humanos en esta orgía. La inclusión de estos seres refuerza la idea de una celebración pagana, alejada de las restricciones impuestas por la moral cristiana.
El fondo, aunque difuso, sugiere un paisaje marino con barcos a lo lejos, insinuando una conexión con el mar y sus misterios. La arquitectura en ruinas, con su aire de grandeza pasada, podría interpretarse como una metáfora del declive de los imperios o de la fugacidad de los placeres terrenales.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas como la dualidad entre civilización y barbarie, el control versus la liberación, la razón versus la pasión. La exuberancia desmedida de la escena contrasta con la frialdad del entorno arquitectónico, creando una tensión que invita a la reflexión sobre los límites del placer y las consecuencias de su exceso. La representación no es simplemente descriptiva; parece ser una alegoría sobre la naturaleza humana, con sus contradicciones inherentes y su propensión al caos cuando se abandona el control. La atmósfera general evoca un sentimiento de melancolía y decadencia, como si se contemplara el ocaso de una época o de una forma de vida.