Veronese – Two winged putti climbing over a balustrade
Ubicación: Duomo, Castelfranco, Veneto, Italy
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En el primer óvalo, el putto descansa sobre una barandilla, aparentemente dormido o sumido en una profunda contemplación. Su cuerpo, modelado con suaves gradaciones tonales, se curva relajadamente sobre la estructura de piedra. La barandilla, ricamente decorada con elementos escultóricos que recuerdan a motivos vegetales y arquitectónicos clásicos, se extiende hacia un paisaje difuso y brumoso que ocupa el fondo. Este último, pintado con una paleta de colores suaves y desaturados, contribuye a la atmósfera onírica y serena de la escena.
El segundo óvalo presenta una imagen similar, aunque con una ligera variación en la postura del putto. Aquí, el niño alado se asoma por encima de la barandilla, su rostro parcialmente visible, como si estuviera observando algo fuera del campo visual del espectador. La disposición de los elementos es idéntica a la del primer óvalo, reforzando la sensación de simetría y equilibrio que caracteriza a la composición.
La elección de representar putti en una escena cotidiana, trepando o descansando sobre una barandilla, introduce un elemento de juego y despreocupación. Estos seres alados, tradicionalmente asociados con el amor, la belleza y la divinidad, se presentan aquí como niños juguetones, despojados de su aura celestial para integrarse en un entorno terrenal.
La barandilla, además de servir como soporte físico para las figuras, puede interpretarse como una metáfora de los límites o barreras que separan el mundo humano del divino. El acto de escalar o asomarse por encima de ella sugiere una búsqueda de trascendencia, un deseo de superar las limitaciones impuestas y acceder a un conocimiento superior.
La repetición de la escena en dos óvalos distintos podría aludir a la dualidad inherente a la experiencia humana: el sueño y la vigilia, la contemplación y la acción, la inocencia y la curiosidad. La yuxtaposición de estas imágenes invita a una reflexión sobre la naturaleza efímera de la infancia y la búsqueda constante del sentido en un mundo complejo. El uso de los óvalos, como forma que evoca ventanas o espejos, refuerza esta idea de mirar más allá, de descubrir nuevas perspectivas.