Veronese – Christ Arresting the Plague with the Prayers of the Virgin, St. Rocco and St. Sebastian
Ubicación: Fine Art Museum (Musée des Beaux Arts), Rouen.
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Debajo de esta escena celestial, el paisaje se abre hacia una ciudad distante, delineada contra un cielo turbulento y amenazante. En primer plano, dos figuras masculinas destacan por su dramatismo. A la izquierda, un hombre vestido con ropas de peregrino o ermitaño, inclinado sobre un bastón, parece ofrecer una súplica o intercesión. Su postura es de humildad y desesperación. A su derecha, otro hombre está atado a un tronco, sufriendo tormentos que se manifiestan en sus expresiones de dolor y la representación gráfica de sus heridas. La luz incide directamente sobre su cuerpo, acentuando su vulnerabilidad y sufrimiento.
La composición sugiere una narrativa compleja. El contraste entre el poder divino representado arriba y el sufrimiento humano abajo establece una relación de intercesión y esperanza. Cristo, con su cetro luminoso, parece intervenir en la calamidad que aflige a la ciudad y a los hombres representados. La presencia de la Virgen María refuerza este papel de mediación divina. Las figuras de los dos hombres en primer plano pueden interpretarse como símbolos de la devoción popular y el sacrificio ofrecido para aplacar la enfermedad o la desgracia. El hombre con el bastón, quizás un santo intercesor, dirige su súplica hacia el cielo, mientras que el otro, con sus heridas visibles, encarna el sufrimiento del pueblo.
El paisaje urbano en segundo plano, aunque distante, es crucial. Sugiere una comunidad amenazada por una calamidad, posiblemente la peste o alguna otra enfermedad devastadora. La atmósfera general de la obra transmite un sentimiento de angustia y desesperación, pero también una esperanza latente en la intervención divina. El uso del color, con los azules intensos contrastando con los tonos terrosos y oscuros, contribuye a esta sensación de dramatismo y tensión emocional. Se percibe una intención didáctica: mostrar la necesidad de la fe y la devoción ante la adversidad, así como el poder redentor de Cristo y sus santos intercesores.