Alicia Austin – The Bathhouse Bannik #1
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Aquí se observa una escena peculiar dentro de lo que parece ser un baño tradicional, posiblemente de origen eslavo. El espacio está delimitado por estructuras de madera con una decoración repetitiva y estilizada, casi geométrica, que sugiere una construcción rústica pero elaborada. La paleta cromática se centra en tonos cálidos: ocres, marrones y rojos, acentuados por detalles azules y verdes que aportan un contraste sutil.
El elemento central es un hombre de apariencia monstruosa, con rasgos animalescos exagerados – orejas puntiagudas, barba espesa y una expresión facial que oscila entre la burla y la amenaza. Se encuentra sumergido en una bañera de madera, mientras que una figura más pequeña, también antropomorfa pero con características más infantiles, lo observa desde el borde del recipiente. Esta segunda figura sostiene un abanico o plumero, como si estuviera a punto de ofrecerle algún tipo de servicio.
En la parte superior de la composición, se proyecta una mano gigantesca que parece sostener el techo, creando una sensación de opresión y confinamiento. Un horno de estufa, con una olla humeante sobre él, ocupa un lugar prominente en la esquina derecha, sugiriendo el calor esencial para el ritual del baño. En el suelo se aprecian algunos objetos dispersos: lo que parecen ser trozos de pan o pasteles.
La composición invita a múltiples interpretaciones. La presencia del hombre monstruoso podría representar una figura mitológica, un espíritu guardián del lugar (un bannik, quizás), o simplemente una personificación de los instintos primarios y la naturaleza salvaje. El contraste entre su tamaño imponente y la figura infantil que lo atiende sugiere una relación compleja, posiblemente de dominación y servidumbre, pero también de dependencia mutua. La mano gigantesca que sostiene el techo podría simbolizar un poder superior o una fuerza incontrolable que rige este espacio sagrado. La disposición de los objetos en el suelo, junto con la atmósfera general de misterio y encierro, contribuyen a crear una sensación de irrealidad y fantasía. La escena parece evocar un mundo donde lo ordinario se mezcla con lo sobrenatural, y donde las jerarquías sociales y naturales se invierten o se distorsionan.