Fedor Vasiliev – Thaw
Disponemos de otra reproducción de calidad de este cuadro:
Fedor Vasiliev - Thaw 2415×1200 px
Ubicación: The State Tretyakov Gallery, Moscow (Государственная Третьяковская галерея).
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La obra presenta una escena rural invernal en un avanzado estado de deshielo. El primer plano está dominado por un camino embarrado, surcado por profundas huellas que sugieren el tránsito reciente de vehículos o personas. La nieve, aunque presente, se encuentra fragmentada y mezclada con tierra húmeda, evidenciando la transición hacia una estación más cálida.
En el centro de la composición, se distingue la figura solitaria de un campesino, acompañado por un niño pequeño. Ambos avanzan lentamente en dirección a una humilde cabaña que se vislumbra a la derecha del lienzo. La paleta cromática es terrosa y apagada, con predominio de marrones, grises y ocres, lo cual refuerza la sensación de austeridad y melancolía inherente al paisaje invernal.
El cielo ocupa una porción significativa de la pintura; se presenta cubierto de nubes densas y oscuras, aunque un tenue resplandor lumínico sugiere la posibilidad de un rayo de sol que intenta penetrar entre las sombras. Esta luz difusa ilumina parcialmente el terreno, creando contrastes sutiles que acentúan la textura del barro y la nieve.
La cabaña, pequeña y rústica, se erige como un símbolo de refugio y hogar en medio de la vastedad del paisaje. La presencia de leña apilada cerca de la vivienda indica una preparación para enfrentar el frío persistente.
Subtextos potenciales: La pintura podría interpretarse como una alegoría de la perseverancia humana frente a las adversidades naturales. El camino embarrado simboliza las dificultades y obstáculos que se deben superar en la vida, mientras que la figura del campesino representa la laboriosidad y la resistencia. La relación entre el adulto y el niño sugiere la transmisión de valores y conocimientos de generación en generación. La atmósfera melancólica y la luz tenue evocan una sensación de esperanza cautelosa ante la llegada de un futuro mejor, pero también recuerdan las duras condiciones de vida en el campo. El deshielo mismo puede ser visto como metáfora del cambio y la renovación, aunque este proceso sea lento y gradual.