Soviet Posters – Stalin's spirit is strong and our army is strong! (Denis V., Dolgorukov N.)
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En primer plano, se extiende una multitud anónima, integrada en una masa uniforme de soldados y civiles, todos orientados hacia la figura principal. Esta disposición refuerza la idea de unidad nacional y obediencia incondicional. Una legión de tanques avanza por el suelo, simbolizando la fuerza industrial y militar del país. La repetición de las máquinas de guerra acentúa su poderío y capacidad destructiva.
El fondo presenta una representación estilizada de la ciudad, con la silueta de la Catedral de San Basilio emergiendo entre los edificios. Este elemento icónico sirve para anclar la escena en un contexto geográfico específico y evocar el orgullo nacional. Sobrevolando la composición, una bandada de pájaros se eleva hacia el cielo, sugiriendo libertad y esperanza, aunque su significado puede interpretarse como subordinado a la fuerza militar que representa la base de esa supuesta libertad.
La paleta cromática es dominada por tonos rojos y negros, colores asociados con la revolución, el sacrificio y la autoridad. El rojo intenso del estandarte y los tanques contrasta con el blanco y negro de la figura central, creando un efecto visual dramático que enfatiza su importancia. La bandera roja, con su estrella dorada, es un símbolo inequívoco del régimen soviético.
En cuanto a los subtextos, la obra transmite una clara ideología: la exaltación del líder como garante de la fuerza y la prosperidad nacional. Se busca generar un sentimiento de fervor patriótico y movilizar a la población en apoyo al régimen. La imagen proyecta una sensación de invencibilidad y seguridad, aunque esta percepción puede ser engañosa. El uso de la iconografía religiosa (la figura central con atributos divinos) sugiere una legitimación del poder político mediante el recurso a símbolos trascendentales. En definitiva, se trata de un instrumento propagandístico diseñado para consolidar el control ideológico y fomentar la adhesión al sistema.