Soviet Posters – On the grave of counterrevolution (Denis V.)
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El elemento central es un cementerio improvisado, marcado por numerosos postes con placas que identifican a figuras específicas: Kolchak, Kornilov, Denikin, Yudenich y otros nombres asociados a movimientos contrarrevolucionarios. Estos nombres, expuestos de manera visible, funcionan como una lista de derrotados, deslegitimados por el nuevo régimen. La disposición vertical de las placas acentúa la sensación de jerarquía y derrota.
En primer plano, dos figuras observan la escena con aparente indiferencia o incluso diversión. Una, ataviada con un sombrero de copa y un abrigo oscuro, parece representar a una clase social burguesa, quizás un antiguo defensor del orden anterior. La otra figura, vestida con un traje más formal, podría simbolizar a un miembro de la élite intelectual o política. Su actitud relajada contrasta fuertemente con la gravedad implícita en el contexto del cementerio.
Un barril etiquetado como Aceite para lámparas se encuentra situado entre las tumbas, una alusión irónica y posiblemente amenazante a la eliminación de los enemigos del régimen. La llama que emana del barril sugiere un proceso destructivo, una purga implacable.
La composición general está dominada por colores contrastantes: el rojo intenso del texto y la base del cartel contrasta con el verde oscuro del bosque y el amarillo pálido del cielo. Esta paleta cromática refuerza la tensión ideológica presente en la obra. La tipografía, robusta y de gran tamaño, contribuye a la sensación de propaganda directa y contundente.
Subtextualmente, la imagen parece transmitir un mensaje de victoria y venganza por parte del nuevo régimen soviético. Se busca humillar públicamente a los opositores políticos, presentándolos como figuras derrotadas y desprovistas de importancia. La indiferencia mostrada por las dos figuras en primer plano sugiere una aceptación generalizada de esta nueva realidad política, mientras que la llama del barril simboliza la implacable represión de cualquier disidencia. El uso de nombres específicos busca personalizar el mensaje, dirigiendo la propaganda a un público informado sobre los acontecimientos políticos de la época. La obra no solo celebra una victoria, sino que también sirve como advertencia: el destino de aquellos que se oponen al régimen es sellado.