Soviet Posters – So it was ... It will be so! (Dolgorukov N.)
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La composición visual se centra en dos figuras representadas de forma dinámica y agresiva sobre un fondo rojo intenso. En la parte superior, una figura ecuestre, identificada con el nombre “Napoleón”, avanza a toda velocidad. El jinete está inclinado hacia adelante, sugiriendo ímpetu y determinación. La representación es estilizada, casi caricaturesca, pero transmite fuerza.
Debajo de esta figura, se observa otra imagen: un cuerpo humano que cae en picado, marcado con el nombre “Hitler”. La posición del cuerpo indica una derrota contundente; las extremidades están desordenadas y la expresión sugiere sufrimiento o agonía. Una línea roja diagonal atraviesa la composición, actuando como un elemento de ruptura y simbolizando la trayectoria descendente de Hitler.
El texto en letras rojas mayúsculas, “Так было… Так будет!” (Así fue... Así será!), domina la imagen. Su ubicación estratégica – arriba y abajo de las figuras – enfatiza el paralelismo entre el destino de Napoleón y el de Hitler. La repetición de la estructura gramatical refuerza la idea de un ciclo histórico inevitable, donde los agresores sufren una caída similar.
La paleta cromática limitada a rojo, negro y blanco intensifica el impacto visual y evoca sentimientos de violencia, peligro y determinación. El uso del rojo como color predominante puede asociarse con la guerra, la revolución o la sangre derramada.
En términos subtextuales, la obra parece funcionar como una advertencia o un mensaje propagandístico. La comparación implícita entre Napoleón e Hitler sugiere que ambos representan amenazas para el orden establecido y que su ambición desmedida conduce inevitablemente al fracaso. La imagen no solo conmemora una derrota pasada (la de Napoleón), sino que predice la inminente caída del líder nazi, reforzando así la moral y la confianza en la victoria final. La simplificación de las figuras y el uso de un lenguaje directo apuntan a un público amplio y buscan generar una respuesta emocional inmediata.