Francisco Sadornil Santamaria – #36279
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática es rica y vibrante, con predominio de tonos verdes y ocres que sugieren una vegetación exuberante y un terreno árido a la vez. El artista ha empleado pinceladas expresivas y texturizadas para transmitir la aspereza de las rocas y la densidad del follaje. La luz, aunque difusa, ilumina selectivamente ciertos elementos, acentuando el contraste entre zonas iluminadas y sombras profundas.
Más allá de una mera descripción topográfica, la pintura parece sugerir una reflexión sobre la relación entre el hombre y la naturaleza. Las construcciones humanas, aunque presentes, se ven subsumidas por la grandiosidad del paisaje, insinuando una cierta humildad ante las fuerzas naturales. La cascada, símbolo de vitalidad y renovación, contrasta con la solidez y permanencia de las montañas, creando una tensión visual que invita a la contemplación.
El uso de un marco oscuro en los bordes acentúa el carácter cerrado del paisaje, como si se tratara de una visión contenida, un enclave aislado del mundo exterior. Esta estrategia compositiva podría interpretarse como una metáfora de la introspección o del aislamiento. La perspectiva es algo inusual; no hay una clara sensación de profundidad, lo que contribuye a una atmósfera onírica y atemporal. En definitiva, el autor ha creado una imagen que trasciende la simple representación de un lugar físico para evocar sensaciones de asombro, misterio y una profunda conexión con el entorno natural.