Andrei Riabushkin – Prince Gleb Svyatoslavovich kills the sorcerer at the Novgorod Veche (Prince’s Court). 1898
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En primer plano, destaca la figura de un hombre vestido con ropajes lujosos, presumiblemente un gobernante o noble, rodeado por una escolta ataviada con armaduras que sugieren una posición de poder y autoridad. Su expresión es serena, casi distante, en contraste con la conmoción visible entre los presentes. A su lado, otro hombre, vestido con una túnica clara, parece estar gesticulando o anunciando algo a la multitud, su rostro iluminado por una mezcla de excitación y quizás temor.
La multitud es heterogénea: se distinguen hombres y mujeres de diferentes edades y estatus sociales. Algunos parecen observar con curiosidad, otros con ansiedad, e incluso hay algunos que muestran signos de pánico o desesperación. El uso del color es significativo; los tonos fríos dominan la escena, acentuados por destellos de rojo en las vestimentas de algunos personajes, lo cual podría simbolizar peligro, pasión o conflicto.
En el suelo, se aprecia un objeto alargado y oscuro que parece haber sido arrojado o dejado caer durante la confusión. Esta inclusión introduce una nota de violencia latente o un evento previo a la escena representada. La disposición de los cuerpos y las expresiones faciales sugieren un momento crucial en una narrativa más amplia; posiblemente el desenlace de una disputa o juicio público.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas de poder, justicia, superstición y la relación entre la autoridad secular y lo sobrenatural. La presencia del hombre vestido con ropajes lujosos podría representar la legitimidad del gobierno frente a las creencias populares o incluso a una amenaza percibida como mágica. La multitud, en su conjunto, simboliza el pueblo, sujeto a las decisiones de sus gobernantes pero también capaz de expresar su descontento o apoyo. La atmósfera general es de incertidumbre y tensión, insinuando que la paz recién adquirida podría ser frágil y amenazada por fuerzas ocultas. El artista ha logrado capturar un instante de crisis social con una notable profundidad psicológica y narrativa.