Jean-Baptiste Greuze – Innocence
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En esta obra se presenta una figura infantil femenina, abrazando a un cordero blanco. La joven, con piel clara y cabello rojizo ondulado, sostiene al animal con delicadeza, su mano acaricia suavemente su lomo. Su mirada es directa, aunque ligeramente melancólica; no expresa alegría exuberante sino más bien una quietud contemplativa.
La composición se encuentra enmarcada dentro de un óvalo oscuro, lo que concentra la atención sobre los dos personajes principales y sugiere un espacio íntimo, casi aislado del exterior. El fondo, difuminado en tonos marrones y ocres, evoca una naturaleza indeterminada, posiblemente un paisaje campestre o un entorno pastoral.
La desnudez parcial de la niña, combinada con el simbolismo tradicional del cordero –asociado a la pureza, la inocencia y el sacrificio–, sugiere una reflexión sobre la vulnerabilidad y la fragilidad de la juventud. La tela que envuelve su cuerpo, aunque sutilmente drapeada, podría interpretarse como un intento de protegerla o, por el contrario, como una alusión a las limitaciones impuestas por la sociedad.
La paleta cromática es cálida, dominada por tonos terrosos y dorados, lo que contribuye a crear una atmósfera serena y nostálgica. La luz incide suavemente sobre los rostros de la niña y el cordero, resaltando sus rasgos y acentuando su conexión emocional.
La pintura parece explorar la dualidad entre la inocencia natural y la conciencia del mundo exterior. El gesto protector de la niña hacia el animal puede entenderse como un reflejo de su propia necesidad de protección o como una premonición de los desafíos que enfrentará al crecer. La obra, en su conjunto, invita a una meditación sobre la pérdida de la inocencia y la transición hacia la madurez.